La leishmaniosis es una enfermedad con una alta prevalencia en nuestra zona, alrededor del 40% de los perros están infectados.

¿Qué es la Leishmaniosis?

La Leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria transmitida por un flebotomo y que es TRANSMISIBLE AL SER HUMANO. Se trata de una enfermedad muy grave, por lo que si un animal enfermo no recibe tratamiento puede convierte en una enfermedad  mortal.

Es producida por el parásito Leishmania infantum, el cual se aloja en el interior de las células de perros, ser humano y otros mamíferos, provocando enfermedades cutáneas y orgánicas generalizadas.

¿Cómo se transmite la Leishmaniosis?

Se transmite a través de un vector denominado flebotomo, un insecto parecido a un mosquito, que es el responsable de “transportar” el parásito de un ser vivo a otro. Los roedores y los perros son los principales reservorios, y el ser humano y los gatos son hospedadores accidentales, pero que están cobrando cada vez más importancia en el desarrollo de esta enfermedad.

Cuando el flebotomo se  alimenta de un animal infectado, este ingiere el parásito, dentro del cual se desarrolla hasta su estadio infectivo. Cuando el flebotomo vuelve a alimentarse, la fase infectiva del parásito se deposita en un nuevo animal o en el ser humano, quedando este infectado como consecuencia.

Leishmaniosis. Ciclo vital
Leishmaniosis. Ciclo vital

También se ha descrito la transmisión de Leishmania por otras vías  como la transmisión de una madre a su camada, la transmisión venérea o debido a trasfusiones sanguíneas. Se especula sobre la posible transmisión perro-perro, a través de mordeduras, pero se trata de casos poco frecuentes.

Por ello, las épocas de más riesgo son las más cálidas, aunque con nuestras temperaturas existe riesgo durante todo el año. Entre los meses de abril a octubre es cuando más precaución se ha de tener.

¿Cómo actúa el parásito?

Desde que el flebotomo se alimenta e inocula el parásito, el periodo de incubación del es muy variable, desde 3 meses hasta varios años, dependiendo del sistema inmunológico de cada animal. Una vez que se desarrolla, el sistema inmunitario produce reacciones extremas que ocasionan lesiones cutáneas, daños renales, articulares, oculares, etc. que pueden llegar a ocasionar la muerte del animal.

¿Qué síntomas muestra un perro con Leishmaniosis?

Los síntomas que pueden mostrar los perros con Leishmaniosis son muy variados, y van a depender del individuos en sí.

En primer lugar lo que se suele observar antes de la diseminación de la infección es la lesión cutánea producida por el insecto al alimentarse e inocular el parásito. Las zonas en las que el flebotomo pica principalmente son el pabellón auricular, la trufa y el abdomen. Estas lesiones consisten en unas lesiones ulcerativas llamadas “chancro de inoculación”. Durante este periodo, los perros infectados son seronegativos, por lo que no se podrá detectar la enfermedad con los análisis convencionales. Más tarde, el 75% de los animales finalmente enferman.

Chancro de leishmania

Los síntomas que un perro enfermo muestra son muy diferentes, pudiendo mostrar sólo algunos de ellos: afecciones de la piel, pérdida de peso, apetito  normal o aumentado, ingesta de agua aumentada, mayor cantidad de orina, atrofia muscular progresiva, depresión, vómitos, diarrea, tos, sangrado por la nariz, estornudos, sangrado en las heces, dolor articular, problemas oculares, dermatitis, fiebre, nódulos linfáticos aumentados de tamaño, crecimiento exagerado de las uñas, etc.

Perro con delgadez y problemas dermatológicos
Perro con problemas dermatológicos

¿Qué hago para prevenir que mi perro tenga Leishmaniosis?

Tenemos que actuar a dos niveles en la prevención de leishmaniosis:

  • En primer lugar evitar la picadura del insecto que va a transmitir el parásito (flebotomo) para evitar la infección:
    • Usar productos antiparasitarios externos  ESPECÍFICOS para flebotomos. En este punto es muy importante usar productos de prescripción veterinaria autorizados con este fin, y asegurarnos de no sufrir engaños debido a la creciente aparición de productos antiparasitarios.
    • Controlar la población de mosquitos en casa.
    • Evitar que nuestros perros estén fuera en horas crepusculares y nocturnas, ya que el insecto se alimenta a partir de la puesta de sol.
  • Limitar el desarrollo de la enfermad mediante la VACUNACIÓN: la vacuna “enseña” al sistema inmune a defenderse correctamente frente al parásito y a no enfermar o a sufrir la enfermedad de una forma mucho más leve de lo que lo haría en caso de no estar vacunado. Siempre se recomienda realizar un test diagnóstico antes de la vacunación, para asegurarnos que durante los meses de riesgo del año anterior, la vacuna hizo su efecto y el animal está libre de parásito. La mejor fecha para realizar este test y reforzar la vacunación es entre febrero y abril.

Aquí os dejamos más información interesante. No obstante, consultadnos si tenéis alguna duda.

https://www.youtube.com/watch?v=ivdqvXcnZ1w&feature=youtu.be

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